Perdona por el silencio: por qué dejé el blog y por qué hoy vuelvo con más fuerza
Perdona por el silencio: por qué dejé el blog y por qué hoy vuelvo con más fuerza
Si llevas tiempo por aquí, te habrás dado cuenta: Yoblogueo estuvo parado durante mucho tiempo. Y no fue por falta de ideas, ni por desmotivación. Fue por vida. Por decisiones. Por caminos que hay que recorrer para aprender.
Hoy quiero contarte la verdad. No solo para cerrar una etapa, sino porque creo que hay muchas mujeres ahí fuera que se van a ver reflejadas. Y si esto puede servirte como espejo o como impulso, entonces este post ya habrá valido la pena.
Etapa 1: de bloguera inquieta a montar mi propia agencia
Hace unos años, cuando empecé con este blog, mi intención era muy clara: compartir lo que iba aprendiendo sobre emprendimiento, marketing digital y nuevas formas de trabajar. Yo misma estaba en constante evolución, formándome y aplicando lo que aprendía.
Poco a poco empecé a ayudar a otras personas con sus webs, sus embudos, sus estrategias… Y sin darme cuenta, nació una pequeña agencia de marketing digital.
Trabajé en varias empresas estaba encantada con lo que hacía pero necesitaba más vidilla!
Me sentí orgullosa. Era mi proyecto. Mi manera de generar ingresos haciendo algo útil.
Pero también era agotador. Muchas clientas, muchas urgencias, muchos proyectos que me absorbían casi por completo. No tenía tiempo ni energía para mis propios contenidos. El blog se quedó en pausa. Y lo fui dejando “para cuando tuviera un hueco”.
Spoiler: ese hueco nunca llegó.
Etapa 2: mi herbolario, una aventura preciosa (y agotadora)
Con el tiempo, decidí dar un giro más grande. Hubo una pandemia y nos mandaron a casa… eso quería decir que o cambiaba de rumbo o los proyectos que se aparcaron, recordad que la incertidumbre fue gigante y los presupuestos se agotaron así que se me ocurrió una idea luminosa… montar un establecimiento de alimentación más enfocado al gourmet, té , café y productos naturales.
Siempre he sentido vocación por ayudar, por estar cerca de las personas, por contribuir al bienestar de otros. Así que me lancé a abrir mi propio herbolario.
Una tienda física, complementada con tienda online. Un espacio cuidado con mimo, donde pudiera recomendar productos, hablar con la gente cara a cara, acompañar procesos.
Y aunque hubo momentos muy bonitos… la realidad fue otra. Los locales no acompañaron (malas ubicaciones, poco paso de gente), las regulaciones eran infinitas, y todo el peso de la gestión caía sobre mí. Inventario, atención, redes sociales, trámites, pedidos, problemas técnicos, legislación…
Estaba tan ocupada sosteniendo el día a día, que ya no tenía cabeza para mirar el futuro. Y lo peor: el esfuerzo no se traducía en resultados sostenibles o mejor dicho eran incompatibles con la vida… esas jornadas de 14 horas pasan factura.
Este inicio de año con todo el dolor del mundo, decidí cerrar. No por falta de ganas. No por no haberlo intentado. Sino porque la vida también nos pide honestidad cuando algo no funciona.
Me robaba tiempo para estar con mis clientas, formarme y ayudar a mi equipo.
Etapa 3: el online nunca se fue (y fue mi red)
Mientras todo esto ocurría, yo seguía activa en el mundo online. Porque incluso con tienda física, seguía recomendando productos, compartiendo contenido y haciendo ventas digitales.
Ya llevaba muchos años vendiendo con productos por afiliación (recomendando lo que yo misma consumía), y también trabajaba con franquicias de negocio, muchas con modelos de marketing de recomendación . Productos de bienestar, nutrición, cosmética, herramientas para emprendedoras…
Y poco a poco me fui dando cuenta de algo: mis ingresos reales, los que me daban margen y libertad, venían del online. De lo que había aprendido, de lo que podía escalar, de lo que no dependía de un local físico abierto de 8 a 20.
Además, en el online siempre he estado ayudando a más personas, sin limitarme a un barrio o una ciudad. Podía formar equipo, enseñar lo que sé, acompañar procesos de cambio y crecimiento real.
Eso, para mí, lo cambia todo.
El clic: cerrar una etapa, abrir otra
Y el otro día hablando con una compañera haciendo un taller de búsqueda de clientes me senté frente al ordenador y pensé: “¿Y si vuelvo al blog? ¿Y si recupero esa parte de mí que disfrutaba compartiendo, escribiendo, ayudando a otras mujeres a crear su camino?”
No desde cero. Desde todo lo aprendido. Desde los errores, las caídas, las decisiones valientes. Porque ya no soy la Carmen que empezó Yoblogueo. Ahora soy una mujer con cicatrices, pero también con visión, herramientas y una historia real que contar y ya sabéis que no tengo pelos en la lengua.
Y por eso estoy aquí. Retomando este espacio. No para venderte fórmulas mágicas. Sino para ofrecerte lo que a mí me hubiese gustado leer cuando empezaba.
¿Qué encontrarás en Yoblogueo a partir de ahora?
Este blog renace con un propósito claro: ayudarte a construir tu negocio online, con libertad, realismo y un sistema que se adapte a tu vida. No adaptar todo a tu emprendimiento y ser esclava 24/7
- Ideas reales para generar ingresos con productos artesanales, digitales o físicos
- Modelos de afiliación, franquicias digitales y marketing de recomendación
- Consejos de estrategia, contenido, organización y visibilidad
- Reflexiones sobre los errores más comunes (¡yo los viví todos o los he visto de cerca!)
- Historias reales de personas normales que consiguieron resultados increíbles
- Seguiré con recomendaciones tecnológicas
- Por supuesto vamos a tener descargables ¡faltaría más!
Y todo eso con un enfoque práctico, cercano y sin postureo. Si buscas gurús, este no es tu sitio. Pero si quieres claridad y herramientas útiles… bienvenida a casa.
¿Te has sentido así alguna vez?
¿Has sentido que empezaste algo con toda la ilusión y luego lo dejaste?
¿Te has visto metida en un negocio que te agotaba más de lo que te ilusionaba?
¿Tienes ganas de reinventarte pero no sabes por dónde tirar?
Yo he pasado por ahí. Y si algo he aprendido, es que no hay un solo camino. Pero sí hay formas más amables de recorrerlo. Formas que te respeten, que te dejen respirar, que te devuelvan la alegría de trabajar en lo tuyo.
CTA: ¿Empezamos juntas?
He creado un grupo privado en Facebook para mujeres como tú. Que tienen algo que decir, algo que vender, algo que crear. Y que quieren hacerlo con ayuda, con claridad, con estrategia… pero sin perder su esencia:
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Y si prefieres escribirme directamente, contarme tu situación o pedirme consejo personalizado:
Escríbeme por WhatsApp (te respondo yo misma)
El instagram también lo tenemos y creo que te va a gustar porque en el canal tendremos movimiento
Gracias por estar aquí
Gracias por leer hasta el final. Gracias por haber estado cuando publicaba con frecuencia, y gracias por volver ahora. Este blog está vivo otra vez. Y tú formas parte de su nueva historia.
Seguimos creciendo, compartiendo y creando. Juntas.
Con cariño,
Carmen